Desde este sábado, los precios de los combustibles volverían a subir, como ocurrió cada día 15 de los últimos cuatro meses. Sin embargo, en la industria refinadora todavía se debate cuánto será la suba, ya que el mes pasado terminó el acuerdo de incremento de precios de 4% mensual que se estableció con el Ministerio de Economía.
La discusión todavía está abierta. El ministro Sergio Massa y la principal líder del mercado, YPF, están en sintonía para aplicar otro sendero de 4% mensual hasta julio, pero el resto de las empresas no están de acuerdo y piden una actualización mayor. Eso incluye a Raizen (a cargo de las estaciones de servicio Shell), Axion (de la familia Bulgheroni) y Trafigura (Puma Energy).
De avanzar con ese plan oficial, los precios de la nafta y el gasoil se seguirán desacoplando de la inflación, pese a que el presidente de YPF, Pablo González, había dicho a LA NACION: “No podemos estar muy atrasados del resto de los precios de la economía”.
En los últimos cuatro meses, mientras que los valores en surtidor aumentaron en torno al 4%, la inflación mensual fue 5,1% en diciembre, 6% en enero, 6,6% en febrero y las estimaciones privadas hablan de un 7% en marzo. Es decir, mientras que los precios de los combustibles aumentaron 17%, la inflación acumulada fue 27%.
La variación del valor de los combustibles también estuvo por debajo de la devaluación controlada que aplica el Banco Central (BCRA), en torno al 5,5%. Es por ello que el resto de las refinadoras piden aplicar un incremento de precios mayor, en torno al 6%.
“Hoy a la tarde va a haber una reunión y se anunciará el nuevo esquema de precios consensuado a partir de una negociación”, dijeron en una de las empresas. El encuentro será a las 19 y transcurrirá luego de que ayer Massa se reuniera con González y acordaran la “sintonía” acerca de aplicar un aumento de 4% en los próximos cuatro meses.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica el BCRA sobre la base de las proyecciones de inflación de distintos bancos y consultoras, la inflación hasta septiembre tendrá un piso de 6% mensual.

En diciembre pasado, Massa recibió a los ejecutivos de las cuatro principales refinadoras del país para incluir a la nafta y el gasoil en el programa Precios Justos, con aumentos pautados por cuatro meses: 4% en diciembre, enero y febrero, y 3,8% en marzo. En ese entonces, el ministro proyectaba que la inflación iba a desacelerar, y que en abril iba a comenzar con un tres.
Sin embargo, la sequía, la emisión monetaria y la falta de credibilidad impactaron de lleno en la variación de precios y las consultoras privadas estiman que el año tendrá un piso de 110% de inflación.
Según el último aumento de precios de los combustibles, los valores promedio del surtidor en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) para YPF son: nafta súper, $169,30; nafta premium, $217; diesel súper, $181,80, y diesel premium, $259,90.
La consultora Economía & Energía, en tanto, publicó los precios promedio de todas las marcas en todo el país, que equivale a: nafta súper, $207,7; nafta premium, 257,3; diesel súper, $242,1, y diesel premium, $309,6.
En el último año, el valor de la nafta subió por debajo de la inflación interanual, con un 83,2% la súper y 99% la premium; mientras que el gasoil tuvo un incremento mayor de la variación de precios, de 120,6% el gasoil simple y el 139,8% la premium, que se explica por la escasez que hubo el año pasado durante la cosecha gruesa.
YPF, la empresa privada con control estatal, es la líder del mercado, responsable del 55% del total de las ventas. Raizen, a cargo de las estaciones de servicio Shell, le sigue con el 19%, mientras que Axion tiene el 15% y Puma Energy, el 6%. El restante 5% está repartido entre las estaciones de servicio blancas (sin bandera).





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